Para los trayectos de cada día, un casco de bicicleta urbano debe proteger, verse de lejos y resultar agradable tanto bajo la lluvia como en pleno verano. Compare los modelos con visera, con luz integrada, con protección contra la rotación o en formato plegable, para adulto o para niño, y después compruebe la talla y la norma adecuada a su bicicleta, eléctrica o no.
En ciudad se rueda más despacio que en carretera, pero entre coches, bordillos y raíles: un casco urbano envuelve más la parte trasera y los laterales de la cabeza, tiene menos aberturas y adopta un aspecto sobrio que combina con la ropa de diario. Conviven dos construcciones: la carcasa rígida de ABS, resistente frente a los pequeños golpes del día a día, y la carcasa fina moldeada directamente sobre la espuma, más ligera. La hebilla magnética, que se cierra con una mano, y los elementos reflectantes son ventajas apreciables para el uso diario.
Para las salidas deportivas, los cascos de carretera priorizan la ventilación y la ligereza, y los cascos de MTB la cobertura en terreno accidentado.
Situada a la altura de los ojos de los conductores, una luz fijada al casco se distingue de lejos. Algunos modelos la integran en la carcasa, recargable por cable USB; otros reciben una luz extraíble que se engancha o se fija con imán para recargarla aparte. Algunos cascos añaden una luz delantera o intermitentes. Los colores claros y flúor, las bandas y los adhesivos reflectantes completan la iluminación al caer la noche.
Esta luz no exime de equipar la bicicleta: de noche, en los túneles señalizados o con mala visibilidad, el Reglamento General de Vehículos exige a la bicicleta una luz de posición delantera y otra trasera, además de un catadióptrico trasero.
Una visera, fija, extraíble o deslizante, protege los ojos del sol bajo y de las gotas de lluvia, y evita llevar gafas para un trayecto corto. Algunos cascos permiten cerrar sus aberturas cuando llueve; si no, una funda impermeable para casco cumple la función. En invierno, un gorro fino bajo el casco o unas orejeras extraíbles conservan el calor sin alterar la sujeción. Las almohadillas interiores se retiran para lavarlas y se sustituyen cuando se desgastan: fundas, gorros, viseras y almohadillas de recambio se ofrecen en esta página.
Para una bicicleta de pedaleo asistido cuyo motor se corta a 25 km/h, basta la norma EN 1078 de los cascos de bicicleta clásicos. Las bicicletas eléctricas rápidas, o speed bikes, requieren una protección más amplia: la norma neerlandesa NTA 8776 se creó para ellas y exige una cobertura mayor, sienes y parte trasera del cráneo incluidas. Varios cascos urbanos reúnen las dos certificaciones. En España, una speed bike tiene la consideración de ciclomotor, y el Reglamento General de Circulación exige a sus usuarios un casco homologado conforme al Reglamento UNECE R22: compruebe la homologación antes de elegir.
Si combina la bicicleta con el transporte público, o utiliza una bicicleta compartida, el casco plegable se guarda en una bolsa una vez cerrado. Compruebe que lleva la mención EN 1078, como todo casco de bicicleta.
Mida el contorno de su cabeza con una cinta flexible, en horizontal, pasando por encima de las orejas, y compárelo con la tabla del fabricante. Un casco urbano bien ajustado cubre la frente sin tapar la vista, no bascula hacia atrás cuando gira la cabeza y se mantiene en su sitio sin que la ruleta esté apretada a fondo. Algunos sistemas de ajuste dejan pasar una coleta o una trenza.
Para los niños, en España el casco es obligatorio hasta los dieciséis años en todo tipo de vías, tanto si conducen la bicicleta como si van sentados en una silla portabebés. Escoja un modelo de su talla actual, con una ruleta que acompañe el crecimiento unos pocos centímetros, y déjeles elegir el color: un casco que les gusta es un casco que se dejan puesto.
Kask, fabricante italiano instalado cerca de Bérgamo, pensó el Urban R para los trayectos diarios: tres aberturas que se cierran con una palanca cuando llueve, una visera incluida con el casco e intercambiable en un gesto, y una luz trasera Limelight que se engancha en él; el Urban Lifestyle completa la oferta.
Lazer lanzó su protección KinetiCore, entre otros, en sus cascos de ciudad y sus cascos infantiles, como el Nutz KinetiCore, concebido para los más pequeños.
Abus cuida la iluminación de sus cascos de ciudad: el Hud-Y ACE lleva una amplia luz trasera magnética y recargable, visible en 180 grados, con una visera integrada deslizante, y el Pedelec 2.0 ACE, dotado de una luz recargable, está certificado a la vez según EN 1078 y NTA 8776.
CGM, fabricante italiano procedente del casco de moto, traslada ese estilo a la bicicleta con el Ebi: carcasa tipo jet de aire retro, visera moldeada y, en la versión Vintage, forro de símil piel y orejeras extraíbles para el invierno.
New Lane, joven marca londinense, ha diseñado un casco que se pliega en dos gracias a una bisagra para meterlo en una bolsa; certificado EN 1078, existe en versión MIPS.
Los cascos de ciudad de las gamas anteriores pasan a la liquidación de cascos urbanos, y los modelos recién incorporados a las novedades. Para completar la ropa de los días de lluvia, las chaquetas de lluvia y ponchos se encuentran en el equipamiento de ciudad. El Black Friday y las rebajas de invierno son buenos momentos para equiparse antes de los días cortos.
En España, para un adulto en bicicleta o en bicicleta eléctrica limitada a 25 km/h no lo es en vías urbanas, salvo para quien circula en bicicleta por su actividad profesional, pero sigue siendo muy recomendable. El Reglamento General de Circulación lo exige a los menores de dieciséis años en todo tipo de vías y a todos los ciclistas en las vías interurbanas. Las speed bikes, que superan los 25 km/h, son ciclomotores: el casco homologado es obligatorio en todo tipo de vías.
Un casco de color claro, unas bandas reflectantes y una luz trasera integrada o extraíble marcan la diferencia ante los faros. Compruebe que la luz está cargada antes de salir y oriéntela para que siga siendo visible cuando incline la cabeza. Se suma a las luces de la bicicleta, sin sustituirlas.
Responde a la misma norma EN 1078 y supera, por tanto, los mismos ensayos de impacto. Su bisagra y su forma le dan a veces un peso algo superior y un confort distinto: pruébelo para comprobar que se sujeta bien una vez desplegado y bloqueado.
Una visera evita las gotas en los ojos, y una funda impermeable mantiene la cabeza seca si el casco está muy ventilado. Deje secar el casco al aire libre después de usarlo, sin apoyarlo en un radiador: el calor excesivo daña la espuma.
La mayoría de los cascos urbanos son unisex; lo que cuenta es la talla, a menudo disponible desde 51 cm de contorno de cabeza, y un ajuste trasero compatible con el peinado. Una correa regulable bajo la barbilla y una hebilla magnética facilitan el uso diario, sea cual sea la ropa.